En el mundo no existe nada más valioso que EL TIEMPO pero vivimos tan malacostumbrados a dar por sentadas las cosas, de una manera tal, que muchas veces no somos capaces de percibir ese maravilloso regalo que nos obsequian las personas de nuestro entorno.
¿Por qué nos creemos con derecho a recibir eso que en realidad es una elección por parte de los otros?
Dejemos tanta arrogancia y valoremos el esfuerzo que hacen los demás por compartir momentos con nosotros, por alumbrar nuestros días opacos, por darnos alegría, por extendernos su mano cuando lo necesitamos, por hacernos la rutina más llevadera o por simplemente brindarnos su compañía.
Nuestra existencia es muy corta para no ser agradecidos. Toda la vida es hoy. En medio de tantos desastres, atentados, tragedias y guerras, somos realmente afortunados de estar aquí.
¡Les deseo un lindo y venturoso año!

No hay comentarios:
Publicar un comentario