miércoles, 7 de noviembre de 2018

Todos los perros merecen un hogar

Para ser sincera, no me siento mejor que nadie por haber rescatado a Patucha Caterina de la calle. No “cambié el mundo” (más lejos de eso no puedo estar) pero estoy convencida que hice más lindo el suyo y eso me basta. 

En pocos días se cumplen siete meses de tenerla en casa y si bien ha sido una experiencia increíble en muchos aspectos, eso no me da la autoridad de repetir a diestra y siniestra: “Adopta, no compres”. Me parece absurda y pretenciosa esta frase. 

Seguramente habrá quienes no estén de acuerdo conmigo y quieran darme ilustres razones del porqué estoy equivocada, pero esta es una apreciación  muy personal.

Tengo la fortuna de compartir mi días con una amiga de cuatro patas, quién me confirma constantemente que las mascotas tienen mucho más para dar de lo que se les pueda entregar.

Por ello para mí la cuestión es simple; todos los perros, tanto los abandonados como los de la vitrina, merecen amor y un hogar.