miércoles, 7 de noviembre de 2018

Todos los perros merecen un hogar

Para ser sincera, no me siento mejor que nadie por haber rescatado a Patucha Caterina de la calle. No “cambié el mundo” (más lejos de eso no puedo estar) pero estoy convencida que hice más lindo el suyo y eso me basta. 

En pocos días se cumplen siete meses de tenerla en casa y si bien ha sido una experiencia increíble en muchos aspectos, eso no me da la autoridad de repetir a diestra y siniestra: “Adopta, no compres”. Me parece absurda y pretenciosa esta frase. 

Seguramente habrá quienes no estén de acuerdo conmigo y quieran darme ilustres razones del porqué estoy equivocada, pero esta es una apreciación  muy personal.

Tengo la fortuna de compartir mi días con una amiga de cuatro patas, quién me confirma constantemente que las mascotas tienen mucho más para dar de lo que se les pueda entregar.

Por ello para mí la cuestión es simple; todos los perros, tanto los abandonados como los de la vitrina, merecen amor y un hogar. 


sábado, 6 de octubre de 2018

Viaje hacia dentro

Yo. Palabra tan pequeña en número de letras como gigante en significado.

Yo. Monosílabo que muchas veces olvidamos, perdemos o no valoramos.


Yo. Primera persona que pasa a convertirse en última; reconocerla nos cuesta trabajo. 
De a poco desaparece, ya no nos representa, se convierte en una extraña.

Hasta que, un día cualquiera, escuchamos su voz ahogada, a la distancia. Se nos detiene el corazón al percatarnos de su ausencia. ¿Cuánto tiempo estuvimos sin ella?

De pronto, ya no la escuchamos. Silencio total. Viaje hacia dentro. Introspección y desescombro.

Es preciso conectarnos con nuestro mundo interno, determinar el lugar exacto de dónde provino el sonido e ir allá, para liberarla de todas las cosas que dejamos que le caigan encima.

Poco a poco, retirando minuciosamente todo ese peso innecesario, podremos tomar su mano y volver a ser nosotros mismos.


🌙 

“Miré al fondo y ahí estaba... Con temores pero esperándome.  
Mi lado más vulnerable también es mi lado más fuerte."


martes, 20 de marzo de 2018

Un emprendimiento se construye con valores

Una de las formas más económicas de vender un producto/servicio es haciéndolo virtualmente. Hay buenas oportunidades de mercado en esta área. La desventaja es que la competitividad es altísima.

El mundo digital implica unirse en la web a miles que ofrecen lo mismo que tú. Por ello, para distinguirte del resto, no sólo bastará con tener una idea innovadora, o contar con la mejor calidad, debes comprometerte de corazón y brindar una atención cordial, respetuosa y personalizada. 

Les contaré brevemente dos de mis últimas amargas experiencias al respecto:

- Hace un mes me puse en contacto con un fotógrafo para hacerle una oferta de trabajo. Después de conversarlo al detalle, me pidió el fin de semana para analizar la propuesta, asegurándome que el lunes me llamaría a confirmar. No se comunicó más.

- Otra situación similar la tuve la semana pasada con una diseñadora, que tiene una tienda online de materiales de caligrafía. Le escribí para hacerle un pedido, incluso dándole facilidades para la entrega, pero así mismo me quedé flotando en la nada.

Francamente pocas cosas me molestan más que ser mal atendida y con ambas situaciones me sentí peor que eso: insultada.

No es por jactarme pero me considero una excelente cliente. Procuro siempre expresar de manera clara y precisa lo que quiero. Soy amable y agradecida. Nunca pido rebajas y pago puntual.

Si quieres alcanzar el éxito en tu emprendimiento, el buen servicio al cliente NO ES OPCIONAL.