Yo. Palabra tan pequeña en número de letras como gigante en significado.
Yo. Monosílabo que muchas veces olvidamos, perdemos o no valoramos.
Yo. Primera persona que pasa a convertirse en última; reconocerla nos cuesta trabajo. De a poco desaparece, ya no nos representa, se convierte en una extraña.
Yo. Monosílabo que muchas veces olvidamos, perdemos o no valoramos.
Yo. Primera persona que pasa a convertirse en última; reconocerla nos cuesta trabajo. De a poco desaparece, ya no nos representa, se convierte en una extraña.
Hasta que, un día cualquiera, escuchamos su voz ahogada, a la distancia. Se nos detiene el corazón al percatarnos de su ausencia. ¿Cuánto tiempo estuvimos sin ella?
De pronto, ya no la escuchamos. Silencio total. Viaje hacia dentro. Introspección y desescombro.
Es preciso conectarnos con nuestro mundo interno, determinar el lugar exacto de dónde provino el sonido e ir allá, para liberarla de todas las cosas que dejamos que le caigan encima.
Poco a poco, retirando minuciosamente todo ese peso innecesario, podremos tomar su mano y volver a ser nosotros mismos.
🌙
“Miré al fondo y ahí estaba... Con temores pero esperándome.
Mi lado más vulnerable también es mi lado más fuerte."
No hay comentarios:
Publicar un comentario